El anime de Netflix que te demostrará la pesadilla de ser Sailor Moon

El anime de Netflix que te demostrará la pesadilla de ser Sailor Moon
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«¡Por el poder del cristal de la luna plateada!»

La nostalgia ataca a los niños y niñas de los noventa que crecieron con la valiente Niña Mágica, Sailor Moon. Todos querían poseer el Cetro Espiral del Corazón Lunar y luchar contra los enemigos sin importar los riesgos; tener una vida normal y, cuando una amenaza llegara, vencer a los monstruos que venían del Reino Oscuro para proteger la Tierra. Para muchos, ese primer acercamiento al anime significó un momento de aprendizaje. La audiencia no se sentaba sólo para mirar las habilidades de Serena Tsukino, sino para aprender de ella sobre amistad, respeto y amor. La magia que desprendía en su mundo de fantasía no eran poderes exagerados; era una fascinante serie que hablaba de esperanza, fe y felicidad en un mundo que no parecía completamente oscuro.

Casi 25 años han pasado desde el estreno de “Sailor Moon” en Japón y, trágicamente, la cultura popular se ha hecho cada vez más oscura. Lo que antes era brillo y esperanza se ha perdido por el contexto en el que nos desarrollamos: vivimos en medio de guerras –morales y psicológicas– rodeados de sangre y ansiedad. De esa forma, aquellos que amaban las aventuras de Serena eventualmente se dieron cuenta de que el mundo no brilla por la justicia, y que el amor y la esperanza son elementos absurdos e inservibles. Esa decadencia ha hecho que tanto el género de fantasía, los dramas y la ciencia ficción se enfoquen en historias trágicas que profundizan en la crudeza humana y en cómo –aunque parezca que algunas cosas son brillantes– la oscuridad siempre está cerca.

De esa desesperación y podredumbre moral nace Madoka Kaname, una pequeña con sueños de convertirse en una Niña Mágica y proteger a la Tierra de cualquier mal. Sin embargo, a diferencia de “Sailor Moon”, no se enfrenta a un mundo de fantasía brillante en el que las heroínas siempre ganan y el mal desaparece del Universo, sino todo lo contrario. La niña descubre que convertirse en una figura protectora no es tan feliz como parecía puesto que el mundo está tan corrompido, que incluso convertirse en una guerrera de la Tierra podría acabar con su vida o convertirla en el mismo enemigo al que intenta eliminar.

“Puella Magi Madoka Magica” es resultado de una evolución del entretenimiento japonés y de un contexto lleno de guerra y perdición en el que la sociedad vive actualmente. Usando el género de “Niña Mágica”, el cual se popularizó con “Sailor Moon” y que derivó en trabajos como “Precure” o “Magical Girl Lyrical Nanoha”, este trabajo bien podría ser el “Evangelion” del género, ya que –al igual que el reconocido anime– deconstruye la tradición de las historias y les inserta elementos semirrealistas, adentrando a sus personajes en escenarios lejanos con peleas brillantes y más cercanos a una violencia desenfrenada.

Mientras que “Evangelion” destruyó el género Mecha, “Madoka Magica” rompe con todo lo que nos enseñó “Sailor Moon” y lo lleva hacia una digna evolución. La trama es perturbadora desde que descubrimos que convertirse en una Niña Mágica no es tan alegre ni brillante como lo era en los 90, sino que tiene múltiples riesgos y un factor muy importante: todas aquellas que deseen defender a la Tierra, deben renunciar a su alma y pelear contra las Brujas que amenazan la paz hasta el día en que mueran. Al igual que Serena, las amigas de Madoka aceptan firmar un contrato con un ente desconocido de forma tierna, sólo para descubrir que estaban sellando un pacto que resultaría en inminentes destinos trágicos.

Con sólo 12 episodios (disponibles en Netflix), el anime no sólo atrajo de nuevo la atención hacia un género que se creía perdido, también lo llevó a una nueva generación marcada por la falta de esperanza, acostumbrados a historias como “Ghost in the Shell” o “Paprika”, en los que la mente humana y la fragilidad de los personajes son destruidos, tanto por la desesperación como por la fantasía en la que están inmiscuidas. La animación rompe con lo tradicional al presentar a los enemigos con distintos estilos artísticos, completamente ajenos a lo que el anime suele mostrar. El “brillo” que caracterizaba el mundo de “Sailor Moon” y que predomina en “Madoka Magica” es perturbado por elementos terrenales: diseños oscuros bajo la influencia del arte gótico, surrealismo y hasta pop art. Las escenas reflejan esa ruptura entre los mundos brillantes antiguos y la nueva percepción desgarradora de un Universo sin futuro para la humanidad.

Aunque “Madoka” parece un escenario completamente negativo para las Niñas Mágicas, no se olvida de la esperanza y la alegría que enseñó Serena durante sus años como Sailor Moon. Durante gran parte de la serie las protagonistas sufren distintos tipos de tragedias, pero al final el brillo regresa. Gen Urobuchi, el autor de la serie, es conocido por explotar el factor del trauma psicológico en las personas (tal como lo hizo en “Saya no Uta” o “Psycho-Pass”), sin embargo, en este trabajo se permite crear un balance, mostrándole a la audiencia que –aunque todo parezca perdido– siempre habrá un brillo de esperanza en las mentes más puras e inocentes.

“Puella Magi Madoka Magica” es uno de los animes más exquisitos de los últimos años. No sólo logró rescatar el género de las Niñas Mágicas, también lo reconstruyó para crear un proyecto de la talla de “Evangelion” y “Ghost in the Shell”. Le recordó a la audiencia la increíble fantasía rosa de obtener poderes y vencer el mal, al igual que los peligros que conllevaría en un escenario tan crudo como nuestra realidad. Además de eso, muestra que, aunque la vida parezca oscura y los humanos un despreciable ente, el amor siempre trascenderá las barreras del tiempo y el espacio para darle luz a nuestra existencia. De esa forma, “Sailor Moon” jamás saldrá de nuestros corazones.

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